Información relevante para tu futuro

Planeación patrimonial: invierte, protege, hereda

Facebook
Twitter
LinkedIn

Retirarse bien es solo una parte de la planeación patrimonial porque construir patrimonio también implica hacerlo crecer con inversión, protegerlo y asegurarse de que llegue a quien tú decidas, mediante una sucesión ordenada. Septiembre es el “Mes del Testamento”, en su edición número 24, con descuentos de hasta 90% en notarías de las 32 entidades del país. Es una buena oportunidad para revisar el plan completo, no solo la pieza del retiro.

Qué significa la planeación patrimonial más allá del retiro

Es el proceso de organizar cómo se acumula, se protege y se transmite el patrimonio a lo largo del tiempo. El retiro, entendido como el ahorro voluntario en un Plan Personal de Retiro (PPR) o la AFORE, es una pieza central de ese proceso, pero no la única. Una persona puede tener un PPR sólido y, aun así, dejar expuesto su patrimonio si no cuenta con una estrategia de inversión definida, si no tiene protección ante imprevistos graves o si no ha resuelto, por escrito, qué pasará con sus bienes el día que ya no esté.

Los 3 pilares complementarios: inversión, seguros y sucesión

La inversión permite que el patrimonio crezca por encima de la inflación y financie metas de mediano y largo plazo, como la educación de los hijos, un negocio propio o el PPR. Los seguros protegen ese patrimonio de eventos que, de no cubrirse, obligarían a liquidar activos o a endeudarse, como una enfermedad grave, una incapacidad o un fallecimiento prematuro. Y la sucesión, resuelta a través de un testamento, garantiza que ese patrimonio ya construido llegue a quien tú decidas, sin someter a tu familia a procesos legales largos y costosos.

Es común que una persona empiece su planeación patrimonial por el retiro, ya sea con aportaciones voluntarias a la Afore o con un PPR, y se detenga ahí. El problema es que si no protege ese mismo patrimonio por si ocurre un evento grave antes de llegar a la edad de retiro, ni define qué pasa con esos recursos si la persona fallece antes de utilizarlos. Por eso la planeación patrimonial completa integra al PPR dentro de una estrategia más amplia, junto con inversión diversificada, seguros y un testamento vigente.

Invertir con un horizonte patrimonial

Una estrategia patrimonial más completa distribuye el ahorro entre distintos vehículos según el objetivo y el plazo, combinando el PPR con fondos de inversión, instrumentos bursátiles a través de una casa de bolsa, o bienes raíces, dependiendo del perfil de riesgo y del horizonte de cada meta. Esta diversificación reduce la dependencia de un solo instrumento y da flexibilidad para atender objetivos distintos al retiro, como la educación de los hijos o el crecimiento de un negocio familiar, sin comprometer el ahorro destinado específicamente al PPR.

Seguros como herramienta de sucesión

Los seguros suelen verse como un gasto y no como una herramienta de planeación, y esa es, precisamente, una de las razones por las que el patrimonio familiar queda expuesto. Un seguro de gastos médicos mayores evita que una enfermedad grave obligue a liquidar inversiones o el propio PPR antes de tiempo. Un seguro de invalidez protege el ingreso si la persona pierde la capacidad de trabajar. Y un seguro de vida entrega liquidez inmediata a los beneficiarios, generalmente libre de impuestos y sin pasar por un proceso sucesorio, justo en el momento en que la familia más la necesita.

Más allá de la protección, el seguro de vida es también un instrumento de sucesión eficiente.

A diferencia de una propiedad o una cuenta de inversión, que quedan congeladas hasta que concluye el proceso sucesorio, los recursos de un seguro de vida se entregan directamente a los beneficiarios designados, en cuestión de semanas. Esto permite que la familia cubra gastos inmediatos, como los propios trámites notariales o el sostenimiento del hogar, mientras se resuelve el resto del patrimonio.Más allá de la protección, el seguro de vida es también un instrumento de sucesión eficiente. A diferencia de una propiedad o una cuenta de inversión, que quedan congeladas hasta que concluye el proceso sucesorio, los recursos de un seguro de vida se entregan directamente a los beneficiarios designados, en cuestión de semanas. Esto permite que la familia cubra gastos inmediatos, como los propios trámites notariales o el sostenimiento del hogar, mientras se resuelve el resto del patrimonio.

Septiembre, Mes del Testamento

De los 3 pilares complementarios al retiro, el testamento es, por mucho, el más postergado. Según el Registro Nacional de Testamentos, apenas 4.7% de la población mexicana cuenta con uno, lo que significa que más de 95% no ha definido legalmente qué pasará con su patrimonio. La campaña “Septiembre, Mes del Testamento”, coordinada por la Secretaría de Gobernación y el Colegio de Notarios, llega este año a su edición número 24 con descuentos de entre 50% y 90% en las 32 entidades del país, horarios ampliados y asesoría notarial, precisamente para reducir esa barrera.

Qué pasa si no tienes un testamento

Se abre entonces un proceso de sucesión legítima o intestamentaria, en el que es la ley, y no la persona, quien determina quiénes heredan y en qué proporción. Este proceso suele ser más largo, más costoso, por avalúos, inventarios y gestiones legales adicionales, y más propenso a conflictos entre herederos que un testamento hecho en vida.

Cómo integrar retiro, seguros y sucesión en un solo plan

Una planeación patrimonial completa empieza por reconocer que el PPR resuelve el retiro, pero no resuelve todo lo demás. El siguiente paso es revisar si el ahorro de largo plazo está concentrado en un solo instrumento o distribuido de forma que responda a distintos objetivos y plazos, después conviene auditar la protección vigente, un seguro de gastos médicos mayores, uno de vida y, en su caso, uno de invalidez, verificando que las sumas aseguradas correspondan al patrimonio y a la familia que se busca proteger hoy, no a la situación de hace varios años.

Ninguno de estos pasos sustituye a los demás, y evaluar cómo se conectan entre sí, con base en el ingreso, la edad y la estructura familiar de cada persona, es justo el trabajo de una asesoría patrimonial.

El PPR responde a una pregunta legítima, cómo vivir bien el retiro, pero deja abiertas otras igual de importantes, cómo crece el patrimonio antes de esa etapa, qué lo protege en el camino y a quién llega si algo ocurre antes de tiempo. Resolver las 4 piezas, retiro, inversión, seguros y sucesión, dentro de un mismo plan es lo que convierte el ahorro en patrimonio real. Septiembre, con la campaña del testamento ya en marcha, es un buen punto de partida para revisar cuál de esas piezas sigue pendiente.