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Modalidad 40: las nuevas reglas del IMSS

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Las nuevas reglas de la Modalidad 40 ya están en vigor y cambian la forma en que miles de personas planean su pensión del IMSS. El acuerdo del Consejo Técnico se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 21 de octubre de 2026; las medidas se aplican desde el 22 de octubre. Por eso, antes de pagar tu primera cuota, conviene entender qué cambió, a quién afecta y qué preguntas deberías hacerte.

¿Qué es la Modalidad 40 y a quién le sirve hoy?

La Modalidad 40, cuyo nombre oficial es Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite seguir cotizando al IMSS por cuenta propia después de dejar un empleo formal. Su objetivo es sencillo: sumar semanas y, sobre todo, elegir un salario base de cotización más alto para calcular una mejor pensión.

Está pensada para personas que ya estuvieron aseguradas en el régimen obligatorio y se asocia, sobre todo, con quienes cotizaron antes del 1 de julio de 1997, es decir, bajo la Ley 73. Además, se mantiene el requisito de contar con al menos 52 semanas cotizadas en los cinco años previos a la baja. Ojo: la Modalidad 40 no incluye servicio médico por sí misma, porque es un esquema con fines de pensión.

Modalidad 40: nuevas reglas que cambian la puerta de entrada

Primero, una aclaración importante: el acuerdo no elimina el esquema. Establece medidas temporales dirigidas, sobre todo, a quienes quieran incorporarse o reingresar. Ahora bien, esas medidas sí modifican las cuentas de quienes planeaban hacerlo con una estrategia salarial agresiva.

El salario base ya no se elige con total libertad. Toma como referencia el último salario registrado ante el IMSS al causar baja, con margen para aumentarlo hasta en una UMA. Además, las nuevas altas surten efectos únicamente a partir de la fecha de solicitud, de modo que ya no es posible “tapar” periodos pasados con una inscripción retroactiva. A esto se suma que el trámite deberá hacerse exclusivamente por medios digitales y que quien se registre como trabajador independiente no podrá mantener ese esquema y la Modalidad 40 al mismo tiempo.

Los perfiles más afectados

El primer perfil es quien dejó de cotizar hace tiempo y pensaba reingresar para completar semanas hacia atrás. El segundo es quien contaba con elegir un salario muy superior al último que tuvo para elevar el monto de su pensión. El tercero es quien combina actividad independiente y Modalidad 40. En los tres casos, la cuenta cambia, y conviene recalcularla con datos reales antes de decidir.

Las personas que ya estaban dentro cuando entró en vigor el acuerdo conservan sus condiciones hasta que termine el periodo contratado, y sus semanas y aportaciones siguen contando para su pensión. En otras palabras, la regla nueva no borra lo que ya construiste.

¿Desaparece? Lo que sigue en el aire

No desaparece. Sin embargo, el propio acuerdo da 6 meses a la Dirección de Finanzas del IMSS para estudiar el impacto financiero del esquema, la presidenta Claudia Sheinbaum ha hablado públicamente de fraudes y pensiones altas como motivo del ajuste. Traducido a la práctica: se trata de reglas temporales, y es razonable esperar nuevos ajustes.

Una regla temporal no es una mala noticia en sí misma. Es una señal de que la política pública puede moverse, y de que las decisiones de retiro necesitan margen de maniobra. Dicho de otro modo, el problema no es que la regla cambie, sino que tu plan dependa por completo de ella.

Antes de contratar, haz 3 cuentas. Revisa cuál fue tu último salario registrado, calcula el costo mensual real de la cuota y estima cuánto sumaría a tu pensión esperada. Ahora, piensa, ¿Qué parte de tu retiro depende únicamente de una regla que no controlas?

Un solo pilar rara vez es un plan

La pensión del IMSS es una base valiosa, pero por sí sola pocas veces cubre el nivel de vida que esperas tener. Por eso, los planes más sólidos combinan pilares: la pensión pública, el ahorro voluntario y un instrumento propio, como un Plan Personal de Retiro (PPR), que además puede ser deducible de impuestos. Un PPR no sustituye a la Modalidad 40; la complementa con algo que se rige por las condiciones de tu contrato y no por un acuerdo que puede cambiar en 6 meses.

Las nuevas reglas de la Modalidad 40 no son el final del camino, pero sí un buen momento para revisar tu estrategia completa.

Esta información es general y no sustituye una asesoría personalizada ni la consulta directa con el IMSS.